miércoles, 30 de marzo de 2011

El Cuentacuentos: una historia para niños (de AA)

Para que vean (y escuchen) que en Las Del Estribo no sólo estamos pateándole las pelotas a los políticos, les presento El Cuentacuentos: la historia de un narrador de historias que terminó creyéndose los cuentos de codependencia que cantaba, convirtiéndose en un ¡adicto a estar madreado! 



Muchas de las canciones de "amor" que escuchamos, en realidad son porquería codependiente, nos programa a entregar el poder personal a otra persona, creyendo que eso es "amor". Estar repitiendo estrofas que dicen idioteces como "sin ti me muero", "te doy mi corazón", "eres mi todo" y demás chafez poética, sólo nos hace creérnosla y al final muchas parejas terminan muy golpeadas psicológica, emocional y hasta físicamente sin saber que seguían una programación mental sembrada desde la radio, TV y la sociedad en general, que los hizo actuar de esa absurda manera.

 Todo eso es falso, mis estimados 3 lectores. Es tiempo de quitarnos esta venda de los ojos (tan importante como ver la basura política y llamarla por su nombre) y entender que TODOS nuestros resultados en la vida, incluídos los afectivos, son nuestra RESPONSABILIDAD. Por supuesto que nadie niega la magia del enamoramiento, donde todo es gracia y éxtasis, pero después, cuando entra la razón, es cuando la persona debe decidir si de verdad elige AMAR a su pareja, con todos sus "defectos", los cuales son un reflejo de las insatisfacciones propias.

Al final, si aprendemos a desarrollar la AUTOESTIMA y el AMOR PROPIO como base de la personalidad, el riesgo de caer en codependencia después del enamoramiento es mínimo. Y no hablo de comprar un librito de autoayuda del VIP´s, sino de un verdadero trabajo interno: reflexión, compromiso, voluntad y acción. Hacer ACCIONES que demuestren que uno se ama a sí mismo: sea cuidando la alimentación, o haciendo deporte o eligiendo muy bien con quién hablas, que lees, que ves, que escuchas. Contactando con la naturaleza, con el lado bueno de cada uno, que lo tenemos por naturaleza.

¿Y esto que tiene que ver con política y demás grillas de este blog? Mucho: ¿saben por qué somos los mexicanos tan agachones, rencorosos, frustrados y amargaditos? ¡Porque no nos la creemos! No creemos que seamos unos verdaderos chingones, como los japoneses o los ingleses. Así que ya estuvo bueno de andar por la vida como inditos de hacienda arrastrando la cobija, basta ya de ser siempre víctimas de alguien, y empecemos por cambiar cada uno, personalmente, porque si seguimos esperando a que venga un fackeng político a arreglarnos nuestros problemas nos van a salir telarañas en al cul*.

Saludos,

Ed.

1 comentario:

  1. Alguien que arregle las ligas al audio o lo que fuese porfavor, que hoy me quede con ganas de oir este en especial XD!

    ResponderEliminar